Distribuidor autorizado REPSOL en la Comunidad de Madrid

Gasóleo bonificado: qué es y quién puede usarlo

En el mismo surtidor conviven gasóleos que se parecen mucho y cuestan muy distinto. La diferencia no está solo en el producto: está en el uso al que la ley los destina y en los impuestos que soportan. Conviene tenerlo claro, porque usar el equivocado tiene consecuencias.

Qué es el gasóleo bonificado

Es el gasóleo que soporta un tipo reducido del Impuesto sobre Hidrocarburos por estar destinado a usos concretos: calefacción, agricultura, maquinaria y algunos motores fijos. Esa reducción fiscal es la que explica la diferencia de precio con el gasóleo de automoción.

Para poder identificarlo, la normativa obliga a añadirle marcadores y un colorante. De ahí vienen los nombres de la calle:

  • Gasóleo C, el de calefacción. Es el que va a tu depósito y a tu caldera.
  • Gasóleo B, el agrícola, para tractores y maquinaria. También bonificado, con otras condiciones de uso.
  • Gasóleo A, el de automoción. Este no está bonificado.

Quién puede usar cada uno

Gasóleo C: cualquier particular, comunidad de vecinos, empresa o centro con calefacción de gasoil. No hace falta ningún trámite especial para recibirlo en casa: basta con tener la instalación en regla. Su uso es la producción de calor, nada más.

Gasóleo B: destinado a usos agrícolas y a determinada maquinaria, con los requisitos que marca la normativa.

Gasóleo A: el único autorizado para vehículos que circulan por vía pública.

Lo que no se puede hacer

Aquí está el punto importante: usar gasóleo bonificado en un vehículo de carretera es una infracción tributaria, y no es un asunto menor. El colorante y los marcadores permanecen en el circuito de combustible mucho tiempo, así que una inspección detecta el rastro aunque se haya repostado normal después. Las consecuencias incluyen sanción económica, liquidación de la diferencia de impuestos y problemas con el seguro en caso de siniestro.

No es una cuestión de calidad del producto, sino de a qué uso está destinado fiscalmente. Cada gasóleo, a lo suyo.

Por qué el precio del gasóleo C se mueve

Aunque el tipo impositivo sea reducido, el precio final sigue dependiendo de la cotización internacional del producto, del IVA aplicable, de la época del año, del volumen del pedido y de la zona de entrega. Por eso el mismo depósito cuesta distinto en julio que en enero.

Para qué sirve exactamente el gasóleo C

  • Calefacción de viviendas unifamiliares y comunidades de vecinos.
  • Agua caliente sanitaria, cuando la caldera hace las dos funciones.
  • Calefacción de colegios, hoteles, naves, centros deportivos e instalaciones sin red de gas.
  • Determinados equipos fijos de generación de calor.

Dentro del gasóleo C también hay diferencias de calidad. Los aditivados, como Repsol Energy e+ o BiEnergy e10, mantienen el quemador más limpio y ayudan a sostener el rendimiento de la caldera. Lo comparamos en la guía de tipos de gasóleo de calefacción.

Preguntas frecuentes

¿Puedo echar gasóleo de calefacción en el coche?

No. Es una infracción tributaria, se detecta en inspección por los marcadores y acarrea sanción, además de la liquidación de impuestos.

¿Por qué el gasóleo C es rojo?

Por el colorante que la normativa obliga a añadir para identificar los gasóleos con tipo impositivo reducido.

¿Necesito algún permiso para que me suministren gasóleo C?

No como particular con calefacción de gasoil. Lo que sí debe estar en regla es la instalación y sus revisiones.

¿Es lo mismo gasóleo C que gasóleo de calefacción?

Sí, son la misma cosa. «Gasóleo C» es la denominación técnica.

¿Y el gasóleo B?

También es bonificado, pero está destinado a usos agrícolas y maquinaria, no a la calefacción doméstica.

Información general orientativa. La normativa de impuestos especiales puede cambiar: ante cualquier duda sobre tu caso concreto, consulta la información oficial de la Agencia Tributaria o a tu asesor.

Te puede interesar

¿Necesitas gasóleo? Somos distribuidor oficial Repsol en Alcorcón. Consulta el servicio de gasóleo a domicilio en Madrid o llámanos al 91 616 31 11.